Y DE NUEVO... SUMA Y SIGUE!¡
Hoy amig@s literalmente estoy hasta el puto coño. Mi vida
siempre ha sido un torbellino de idas y venidas, y sobre todo de hombres que
han llegado a mi vida camuflados de príncipes azules tratándome cual princesa
de Disney y han resultado ser unos grandísimos hijos de puta.
Empecé el año con dos cojones y pensé ahora a probar con
tías haber que pasa y para colmos de los colmos la tía también me salió rana,
porque era una ninfómana viciosa que solo pensaba en follar con toda especie
viviente. Y fue entonces, cuando una de mis mejores amigas me mandó esta canción
en honor a esta frase: “de tanto sumar pierdo
la cuenta porque uno y uno no siempre son dos”. El número de reproducciones que
tiene esta canción en Youtube es gracias a mí, de tanto ponerla cada vez que me
la traman en mis royos amorosos.
Después de un verano sin parar de comer bocas desconocidas y
pollas grandes, llega septiembre y mi
coñito sigue haciendo PALMAS, para eso tenía que ponerle un remedio cuanto
antes y que mejor que mejor que pasar de pollas a coños. Para mí una nueva
experiencia, meter la lengua dentro de un pozo jugoso resbaladizo como los charcos
de mi chalet en invierno, ummmmm sabroso… me ponía tan tan cerda que me corrí
nada más chuparlo y eso que yo solo me corro cuando me lo comen. Hay mama miaa!¡
como lo comía esa pava, si a eso añado que no estaba depilada y que su piercing
de la lengua me arrancó algún pelillo pues pongamos que ese toque algo sado fue
la ostia coñitos míos.
Después de estar comiendo coño durante tres semanas, mi boca
echaba de menos una buena berga… ummmmm.
Eso si estaba de una mala ostia, me había enamorado y encaprichado de aquella
bollera pelirroja de coño poblado y legua fría.
Pero amig@s, la vida sigue y estaba ya una semana sin parar
de hacerme dedos hasta que me lo irrité tanto que acabé en el medico (el cual
estaba para hacerle una buena mamadita) deduzco que sería un recién graduado,
pobrecillo lo coños peludos y olorosos que le quedarán por explorar, por cierto
tengo que reconocer que yo aquel día tenía un flujo bastante viscoso, sería cosa de
haber comido un kebab la noche anterior.
Después de superar mis hongos vaginales causados por la
jodida viciosa aquella, decidí buscar un tío en un chat y de repente pummmm,
llego un moreno lleno de tatuajes hasta la médula que hizo que mi coñito
aplaudiera y cansada de la tía empecé a hablar con él por whatsApp, en dos semanas
lo tenía en mi cama empotrándome a cuatro patas (PEDAZO DE POLLA TENÍA EL MUY
CABRÓN). Es un puto vago, no para de dormir y siempre se quejaba de todo, o le dolía
la piña o le dolía la uña del dedo gordo, y yo mientras no le doliera la polla
me la pelaba todo, pero me encapriché como una perra en celo detrás de otro
perro.
La historia continuará….
Firmado: Burbuja
Firmado: Burbuja
No hay comentarios:
Publicar un comentario