miércoles, 3 de diciembre de 2014

                            Y DE NUEVO... SUMA Y SIGUE!¡


   Hoy amig@s literalmente estoy hasta el puto coño. Mi vida siempre ha sido un torbellino de idas y venidas, y sobre todo de hombres que han llegado a mi vida camuflados de príncipes azules tratándome cual princesa de Disney y han resultado ser unos grandísimos hijos de puta.

   Empecé el año con dos cojones y pensé ahora a probar con tías haber que pasa y para colmos de los colmos la tía también me salió rana, porque era una ninfómana viciosa que solo pensaba en follar con toda especie viviente. Y fue entonces, cuando una de mis mejores amigas me mandó esta canción en honor a esta frase:  “de tanto sumar pierdo la cuenta porque uno y uno no siempre son dos”. El número de reproducciones que tiene esta canción en Youtube es gracias a mí, de tanto ponerla cada vez que me la traman en mis royos amorosos.




   Después de un verano sin parar de comer bocas desconocidas y pollas grandes,  llega septiembre y mi coñito sigue haciendo PALMAS, para eso tenía que ponerle un remedio cuanto antes y que mejor que mejor que pasar de pollas a coños. Para mí una nueva experiencia, meter la lengua dentro de un pozo jugoso resbaladizo como los charcos de mi chalet en invierno, ummmmm sabroso… me ponía tan tan cerda que me corrí nada más chuparlo y eso que yo solo me corro cuando me lo comen. Hay mama miaa!¡ como lo comía esa pava, si a eso añado que no estaba depilada y que su piercing de la lengua me arrancó algún pelillo pues pongamos que ese toque algo sado fue la ostia coñitos míos.

   Después de estar comiendo coño durante tres semanas, mi boca echaba  de menos una buena berga… ummmmm. Eso si estaba de una mala ostia, me había enamorado y encaprichado de aquella bollera pelirroja de coño poblado y legua fría.

   Pero amig@s, la vida sigue y estaba ya una semana sin parar de hacerme dedos hasta que me lo irrité tanto que acabé en el medico (el cual estaba para hacerle una buena mamadita) deduzco que sería un recién graduado, pobrecillo lo coños peludos y olorosos que le quedarán por explorar, por cierto tengo que reconocer que yo aquel día tenía un flujo bastante viscoso, sería cosa de haber comido un kebab la noche anterior.

   Después de superar mis hongos vaginales causados por la jodida viciosa aquella, decidí buscar un tío en un chat y de repente pummmm, llego un moreno lleno de tatuajes hasta la médula que hizo que mi coñito aplaudiera y cansada de la tía empecé a hablar con él por whatsApp, en dos semanas lo tenía en mi cama empotrándome a cuatro patas (PEDAZO DE POLLA TENÍA EL MUY CABRÓN). Es un puto vago, no para de dormir y siempre se quejaba de todo, o le dolía la piña o le dolía la uña del dedo gordo, y yo mientras no le doliera la polla me la pelaba todo, pero me encapriché como una perra en celo detrás de otro perro.


   La historia continuará….

   Firmado:  Burbuja

No hay comentarios:

Publicar un comentario